La Cigüeña María

    Era una vez una jovén cigüeña pero valiente, que pese a su juventud se aventuró a emprender un largo viaje y cumplir así con su primera tarea, llevar una preciosa niña a los brazos de su Mamá.


    Preparó todo para tan atrevida aventura, y una mañana empezó un largo camino desde los cálidos vientos del Sur hasta los fríos de las Estepas Rusas.


    Vivió toda clases de aventuras y desventuras, le sorprendieron tormentas, nieves e incluso un feroz ataque de una águila que confundida, no llegó a comprender la hermosa labor de la jovén cigüeña.


    Pero ella pese a estar herida siguió con su labor y dejó a la niña en su hogar.Pasaron los años, y la propia cigüeña a veces no llegaba a comprender como, en algunos casos, los bebés no eran félices en los hogares donde con tanta ilusión ella los había dejado, en concreto una niña llamada: Tania, estaba siempre sola, mal alimentada y desatendida, hasta que un fatal dia por un accidente, Tania estuvo en el Hospital, donde los médicos al ver el comportamiento de sus padres y el abandono y desnutrición de la niña, la llevaron a un Orfanato.


    Un día de Sol radiante y despúes de un viaje tan largo como el que hizo en su día la cigüeña, Tania fué a para a una hermosa casa, llena de amor, cariño y atenciones, y así pasaron los años hasta que un día caminando Tania con sus padres por el bosque, vieron a la yá vieja cigüeña, Tania se acercó a ella y le pidió que cómo yá conocía a los que había sido antes sus padres, por favor la llevara hasta ellos en sus alas, para poder volver a ser su bebé, pero la cigüeña le dijo:


    Tania, Dios escribió tú destino, lo que sería tú vida y para eso se valió de una jovén y alocada cigüeña de pico largo, de un Papá y una Mamá que desde la distancia te buscaban, y así en su infinito amor, levantó mimbres de caricias y perfume de rosa en tú hogar, para siempre. Dios se siente féliz de que yá nunca estarás sola.