El León y los Tres Bueyes

    Un león rondaba por el monte y cansado de buscar alimento en medio del sol ardiente. En su camino tenía que comer animales pequeños para no morir, se encontró con una serpiente y se la comió, siguió avanzando y se encontró con unas liebres, muy pequeñas para el pero tenía que comer, pero todavía tenia hambre y sed.


    Después de una larga siesta, despertó con más apetito y desesperado salio a la caza de algún distraído animal y justo cuando aburrido de vagar por el monte y ya estaba por rendirse, antes de anochecer, se dio cuenta que habían a cierta distancia tres bueyes pastando, lo cual haría más difícil que tuviera éxito. El león sabía que estos bueyes eran muy unidos y siempre andaban juntos. Ellos por nada se separaban para de esa forma evitar ser cazados, sabían que la unión hacía fuerzas y esto reducía los riesgos de un feroz ataque.


    Para acercarse a uno de ellos el león sabía que antes debía separarlos, entonces hizo un plan muy astuto en el cual usaba el engaño, como siempre, para distraerlos e incluso hacerlos pelear. Entonces lanzó una piedra a uno de ellos, golpeándolo muy fuerte, haciéndole creer que era uno de los bueyes que jugaba con la tierra y algunas pequeñas piedras. Enfurecidos entre ellos pelearon y cada uno se fue en lados opuestos.


    Al separarse perdieron la unidad que los mantenía, y así el león triunfante y lleno de gozo, empezó a seguirlos y de uno en uno logrando sus fechorías, comiéndoselos de uno en uno sin dejar una sola huella de su asalto.


    Moraleja: No permitas que nadie rompa la unidad que mantienes con los tuyos, de esa manera saldrás victorioso.